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¿Tu negocio tiene un roadmap o solo deseos de Año Nuevo?

Al inicio de cada año calendario, es habitual que los negocios traten de planificar el nuevo año con una perspectiva optimista, al procurar recorrer la estacionalidad del negocio con una mayor experiencia acumulada. Para lograrlo, es importante pasar de las aspiraciones a la ejecución. Esta ejecución debería plasmarse en un Roadmap, con un carácter técnico, visual y accionable que indique cómo lograr lo aspirado.

Transición del deseo al roadmap:

Para lograrlo, el negocio debe diferenciar lo que representa sus deseos, expresados en propósitos y objetivos, de lo que representa un roadmap. Sus deseos surgen como respuesta a la pregunta: “¿qué me gustaría que pasara?”. El roadmap responde a la pregunta: “¿Qué iniciativas seguir para que el objetivo se logre?”.

Un objetivo SMART (específico, medible, alcanzable, relevante y a tiempo) es un deseo si no tiene un Roadmap que conecte con iniciativas concretas, como se ilustra en el ejemplo a continuación:

Figura 1: Planteamiento de un roadmap

Para el planteamiento, se parte de propósitos estratégicos. Cada propósito debe contener hasta 3 objetivos. A su vez cada objetivo está compuesto por 1 a 3 resultados clave. Cada resultado clave tiene por lo menos 1 iniciativa.

Pilares de un roadmap de negocios:

Debe contener, al menos, tres pilares:

  1. Secuencialidad: se plasman secuencialmente y en paralelo las fases para concretar un deseo. La comprensión de la secuencialidad contribuye a eliminar el caos y la improvisación.
  2. Inventario de Capacidades (Recursos): enumerar los recursos disponibles para el logro de objetivos, tales como: capital humano, presupuesto financiero y herramientas tecnológicas, lo cual tiende a ignorarse en el planteamiento de deseos.
  3.  Hitos de Control: generalmente, los deseos se identifican en una fecha concreta, usualmente al inicio de cada año. Por el contrario, los Roadmaps deben incluir momentos de revisión, durante el año, para verificar si se van cumpliendo los deseos o si se deben realizar ajustes en caso que no se estén logrando, con el fin de que el año no se pierda.

Peligro de gestionar sin un roadmap:

La gestión de un negocio, basándose en deseos, puede causar fatiga por frustración. Esta fatiga puede originarse cuando al equipo se le asignan metas ambiciosas, pero sin una ruta clara. En este caso, los empleados realizan esfuerzos sin percibir avances concretos.

Con un Roadmap, el equipo comienza a tener más seguridad psicológica. Sus miembros pueden conocer concretamente lo que se espera de su desempeño cada día. Con acciones paulatinas, su éxito deja de depender de la buena suerte y más del cumplimiento de una serie de pasos lógicos y coordinados (McKeown, 2014).

Guía para Transformar los Deseos en una hoja de ruta:

Para pasar del planteamiento de deseos expresados en objetivos a acciones concretas para lograrlos, se sugiere los siguientes pasos:

Paso 1.  Definir la métrica estrella: elegir una métrica robusta que, de cumplirse, permita lograr resultados satisfactorios en otras (Ellis y Brown, 2017).

Paso 2.  Desglose en cascada: tomar un gran objetivo anual y dividirlo en cuatro objetivos trimestrales. Luego, dividir esos trimestres en acciones mensuales (Doerr, 2018).

Paso 3.  Asignar responsables concretos: se debe designar a una persona en particular como máximo responsable de una acción, evitando designar al grupo, lo cual podría generar problemas de coordinación.

Paso 4.  Establecer un ritmo de revisión: el Roadmap se debe revisar con una periodicidad concreta para evitar olvidos en su ejecución. Se sugiere programar reuniones de 15 minutos para revisar el progreso del mapa, asegurando que los tiempos se están cumpliendo y evitar discutir problemas operativos, para no incurrir en prácticas de micro-gerencia que puedan consumir tiempo productivo innecesariamente (Harnish, 2014).

Conclusión:

Un roadmap ejecutable permite ventajas competitivas a un negocio, al alinear el equipo de trabajo en acciones concretas, frente a competidores que podrían actuar de manera inconsistente y solamente impulsados por deseos. La construcción de un Roadmap, no procura eliminar deseos de los dueños de un negocio, sino construir una estructura sólida para que puedan evolucionar en cada ejercicio, construyendo un mapa, asignando recursos y midiendo el progreso.

Referencias:

Doerr, J. (2018). Mide lo que importa: Cómo Google, Bono y la Fundación Gates cambian el mundo con OKR. Editorial Aguilar.

Ellis, S., y Brown, M. (2017). El método Hacking Growth: Qué hacen las empresas con más éxito para crecer de forma explosiva. Conecta.

Harnish, V. (2014). Scaling Up (Dominando los Hábitos de Rockefeller): Cómo es que algunas compañías lo logran… y por qué las demás no. Ediciones Deusto.

McKeown, G. (2014). Esencialismo: Logra el máximo de resultados con el mínimo de esfuerzos. Editorial Aguilar.

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