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Arquitectura de negocio: El puente estratégico del modelo canvas a la ejecución

Para lograr una ejecución eficaz de una idea de negocios, es importante mantener una clara Arquitectura del Negocio, dentro de la cual, el Business Canvas (Lienzo de Negocios) representa el boceto arquitectónico de su modelo de negocios; con nueve bloques a desarrollar para una estructura operativa eficiente y escalable. La Arquitectura de Negocio se debe entender como el tejido conectivo que convierte esos bloques en componentes accionables a través de procesos, capacidades, tecnología y recursos humanos (Ross et al, 2006). Para su puesta en marcha, se sugiere seguir las siguientes fases:

Fase 1. El modelo canvas: punto de partida visual.

El modelo del business canvas, propuesto por Osterwalder y Pigneur (2010), es una herramienta que permite representar la lógica de cómo una organización crea, entrega y captura valor. Bajo este modelo se representan nuevos bloques que proporcionan una ilustración estática del negocio, sin explicar cómo se integrarán estos bloques durante la ejecución del negocio. En este aspecto, la arquitectura de negocio permite profundizar y dinamizar este mapa inicial.

Fase 2. La fase de transmisión: capacidades de negocio:

Para iniciar la ejecución del modelo del Business Canvas, el siguiente paso en la arquitectura de negocio corresponde a identificar Capacidades de Negocio (Business Capabilities). Estas representan “qué” debe hacer la organización para ejecutar su propuesta de valor. El mapeo de las actividades que deben ejecutarse para lograrla permite asegurar que no haya vacíos entre lo que el modelo promete y lo que la empresa es capaz de hacer.

Fase 3. Del “Qué” al “Cómo”: el diseño de procesos

Una vez definidas las capacidades, se debe diseñar los procesos a ejecutar. En esta etapa, la arquitectura de negocio utiliza metodologías como BPM (Business Process Management) para detallar el flujo de actividades. Una arquitectura robusta debe asegurar que la información fluya sin fricciones desde la infraestructura (Recursos Clave indicados en el Canvas) hasta la entrega al cliente (Canales).

Fase 4. La alineación tecnológica y organizacional:

Una vez que se haya clarificado el flujo de procesos, se debe identificar la tecnología para su ejecución. Cada bloque del Canvas debe estar soportado por una infraestructura tecnológica que automatice y potencie la propuesta de valor.

Al mismo tiempo, la estructura organizacional, representada en el organigrama, debe corresponderse con los procesos definidos, alineando los incentivos de las personas con los objetivos del Canvas. Si debe entender que, si el modelo de negocio requiere agilidad en la atención al cliente, la ejecución fallará si la arquitectura organizacional es excesivamente burocrática y jerárquica.

Fase 5. El cuadro de mando y la ejecución continua:

La ejecución es un ciclo de retroalimentación, para lo cual es fundamental establecer indicadores de rendimiento que conecten con la arquitectura, entre los que se sugieren los siguientes (Kaplan y Norton, 2008):

  1. Indicadores de Eficacia: que respondan si efectivamente se está entregando la propuesta de valor definida en el Canvas.
  2. Indicadores de Eficiencia: para analizar si la estructura de costos se mantiene dentro de los márgenes proyectados.
  3. Indicadores de Adaptabilidad: para evaluar la rapidez de la arquitectura modificando proceso ante nuevas tendencias.

Desafíos comunes en la transición:

La transición del diseño a la ejecución comprende diferentes obstáculos que se deben identificar para mitigarlos, entre los que se citan (McChesney et al, 2012):

  • Desconexión estratégica: los mandos medios de la organización no comprenden el Canvas y operan sin entender el modelo de negocios.
  • Resistencia al cambio: la arquitectura de negocio a menudo requiere redefinir roles, lo que genera fricción cultural.
  • Complejidad excesiva: el mapeo de cada micro-proceso puede paralizar la ejecución o resultar en una organización excesivamente burocrática y poco ágil en la atención al cliente en contextos altamente competitivos.

La arquitectura de negocio debe ser lo suficientemente rígida para dar orden, pero lo suficientemente flexible para permitir cambios estratégicos.

Conclusión:

La transición del modelo canvas a su ejecución corresponde a un ejercicio de coherencia sistémica. La Arquitectura de Negocio debe asegurar la ejecución del modelo de negocios reflejado en el Business Canvas, generando una experiencia real para el cliente, mostrando una operación financieramente sostenible, entendiendo que las empresas que triunfan no son las que tienen las mejores ideas, sino las que tienen la mejor arquitectura para ejecutarlas.

Referencias:

Kaplan, R. S., & Norton, D. P. (2008). The Execution Premium: Integrando la estrategia y las operaciones para lograr ventajas competitivas. Deusto.

McChesney, C., Covey, S., & Huling, J. (2012). Las 4 disciplinas de la ejecución. Conecta.

Osterwalder, A., y Pigneur, Y. (2010). Generación de modelos de negocio: Un manual para visionarios, revolucionarios y retadores. Deusto.

Ross, J. W., Weill, P., & Robertson, D. (2006). Enterprise Architecture as Strategy: Creating a Foundation for Business Execution. Harvard Business Review Press.

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